una agencia.

Esto creemos. Esto rechazamos.

Creemos

Una sola cosa, bien hecha.

Hacemos diseño. Diseño bueno, rápido, mensual. No hacemos consultoría estratégica, ni branding workshops de tres días, ni roadmaps de 40 slides. Hacemos diseño.

Sin reuniones.

Las reuniones son donde el trabajo va a morir. Todo se resuelve por escrito, por Loom, por Trello. Si no se puede explicar por escrito, no está listo para empezar.

Un precio. Un tier.

No hay opción A, B y C. Hay una. La pagás o no la pagás. Eso te da treinta segundos para decidir en vez de treinta minutos.

Pausá cuando querás.

Si este mes no tenés trabajo para nosotros, pausás la suscripción. Cuando volvés, seguís donde quedaste. Nadie te ata.

Un pedido a la vez.

Trabajamos en una cosa por vez, bien. Cuando termina, va la siguiente. Es la única forma de prometer 48 horas y cumplir.

Lunes a viernes.

El sábado y el domingo no existimos. Si nos escribís un viernes a las siete de la tarde, te leemos el lunes a la mañana. Trabajar bien durante la semana requiere descansar el fin de semana.

El cliente no es el rey. Es el socio.

No hacemos lo que el cliente pide si sabemos que está mal. Le explicamos por qué y proponemos otra cosa. Si insiste, lo hacemos. Pero le decimos primero.

Rechazamos

Las propuestas de 30 páginas.

Si necesitamos 30 páginas para venderte algo, ese algo no está claro ni para nosotros.

Los contratos largos.

Mes a mes. Sin permanencia. Sin penalización por irse. La única forma de retener clientes es seguir entregando bien.

Los NDAs como condición previa.

Trabajamos con confidencialidad por defecto. Si necesitás un NDA de 12 páginas antes de hablar, no somos para vos.

Los Zooms de descubrimiento como parte del proceso de entrega.

Una vez que sos cliente, todo va por Trello y Loom. El onboarding es un formulario, no una call de coordinación. Si algo no se puede explicar por escrito, no está listo para empezar.

La excepción es antes de comprar: si tenés preguntas específicas antes de suscribirte, ofrecemos una call de 15 minutos. Una sola. Para eso. Nada más.

Las excepciones que rompen el modelo.

No abrimos un Slack compartido. No agendamos calls semanales. No hacemos un tier custom para tu caso. El modelo funciona porque es el mismo para todos.

El humo.

No usamos las palabras "premium", "boutique", "world-class", "innovador" ni "disruptivo". Mostramos el trabajo y que el trabajo hable.

Cómo se ve esto en la práctica

Entrás a la web, leés tres frases, ves el precio, hacés click, pagás. Dos clicks. Treinta segundos de decisión desde que entendés el modelo hasta que sos cliente.

Si tenés dudas antes, hay una call de 15 minutos. Si no las tenés, dos clicks y listo.

Si en algún momento el proceso de compra necesita más que eso, perdimos.